miércoles, 31 de diciembre de 2008

Un final y un principio

Despedirse en el aeropuerto fue mas fácil y simple de lo que pensé, no me dieron ganas de llorar y en ese instante sentía mas curiosidad por lo que venia que pena por lo que dejaba.

La verdad es que ahora después de vivir varios días en Estados Unidos, querer regresar a tener lo que deje es un sentimiento que no falta durante la semana. Regresar no es una opción porque ya estamos acá y a pesar de ser muy diferente y muy cansado es divertido, no lo puedo negar. Lo que mas se extraña es la comunicación y la comida.

Es normal extrañar a personas que han vivido contigo mas de 18 años, sobretodo si estas ahora en un país extraño, lejos de ese espíritu acogedor de tu casita, de los desayunos juntos, de las charlas diarias, de los domingos en familia, etc. Acá con Tricia y Luis Miguel nos vemos en las mañanas y en las tardes porque trabajamos en lugares diferentes, las noches ya son otra historia. El Internet va y viene cuando tiene ganas y teléfono aun no vemos bien así que aguanten muchachos.

La comida es lo más difícil, aunque no lo crean. El segundo día nos fuimos a WallMart y CityMarket a hacer nuestras compras que nos durarían 2 semanas según nuestros cálculos. Agarramos el carrito y a pasear por cada producto a ver cual es el más barato y comprarlo. La regla de oro fue SOLO LO NECESARIO. Sorprendentemente solo compramos lo necesario y lo mas barato (la marca Kroger por alguna extraña razón siempre es 50% más barata que cualquier otra marca). Lamentablemente si no esta empaquetado entonces es hiper caro así que caballero nomás… Las compras salieron 70 dólares entre los 3 masomenos gracias a la tarjeta de descuentos de CityMarket que nos hace ahorrar como 7 dólares cada vez que vamos de compras J. La primera semana tuvimos tiempo de cocinarnos porque aún no trabajábamos constantemente (entrenamiento y esas cosas) pero una vez que pasamos todo el día trabajando en la montaña, nos reducimos a la cocina instantánea de microondas, cosas congeladas, sopas ramen y otras chucherías que, si bien son ricas, no alimentan un carajo. Algunos días no almorcé porque llegué tan exhausto que no podía cocinar y estoy seguro que he bajado de peso porque se me ven un poco las costillas (se me ven las costillas pero sigo con panza… que raro… JAJA) pero ya estoy recuperando con la comida que nos dan los housekeepers, que son otra historia.

Y así vamos sobreviviendo estos días. Por pagar la casa tengo 2 dólares hasta el 2 de Enero pero sí la hago porque no gasto nada durante el día, solo energías. Lo dejamos todo pero somos capaces de sobrevivir porque somos inteligentes y lo que falta de alguna u otra manera se esta recompensando con el tiempo, es cuestión de esperar 3 meses… solo 3 meses.

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